El Hombre Cosmopolita

La definición etimológica de interés es: "lo que está entre". De ahí parte la idea de que el interés es lo que se encuentre entre las personas. Estamos unidos a las personas con quienes compartimos un interés y desligados de aquellas que mantienen intereses diferentes. Cita

Uno de los pequeños-grandes placeres de la vida cotidiana (de los cuales estoy seguro publicaré en alguna entrada futura en la náusea embriagante) es encontrar un interés nuevo. No me refiero a que un día cualquiera adquiera un sujeto un interés por tocar el saxofón o por recitar a Neruda, sino a un interés inquisitivo. A estas alturas de la vida (en el ocaso de mis 28 años), ya son conocidas las preferencias y omisiones que cada sujeto tiene en su vida. Sin embargo, la expectativa de que esto puede cambiar en cualquier minuto es algo maravilloso. Retomando el tema, a lo que me refiero con interés inquisitivo es lo siguiente: El sujeto sabe, el sujeto conoce que ama, admira, guarda cerca de su corazón a Jaime Sabines y su obra. Pero un día cualquiera nace el interés inquisitivo. ¿Dónde nació? ¿Qué le gustaba comer? ¿Dónde trabajo? Para mí, la más importante: ¿Cómo murió? Hay una sensación difícil, pero no imposible de describir, cuando nos damos cuenta de que tenemos la vida de alguien desplegada frente a nosotros, y que en cuestión de párrafos podemos entender cómo nació y cómo murió. Esto es el interés inquisitivo. Es una sed por conocer más, por romper con el tiempo y el espacio que nos tiene confinados a un presente, para poder así sentir que tenemos algún tipo de conexión que en realidad no existe.

Nunca he experimentado, ni tampoco experimentaré, un interés por la literatura e historia como el que viví con José Anatolio Villarreal Treviño. "El hombre cosmopolita". No es el momento para hacer un repaso de la vida del hombre cosmopolita, pero sí hay ocasión para dejar muy en claro la dedicación de este espacio hacia él. Hace un par de días me sorprendí al reconocer una calle nombrada en honor a Maximino Ávila Camacho en la Ciudad de México; es la calle que prácticamente circula el lado norte del estadio Ciudad de los Deportes. Hay una historia oficial acerca de este personaje y otra que se ha pasado de boca en boca, generación en generación. La intención de hoy no es tampoco hacer un repaso histórico de los personajes y leyendas de aquel tiempo que por fin definió a nuestro país como nación y nos dio identidad. No hay manera de que yo pudiera conocer esto sin la injerencia del hombre cosmopolita en vida. Hace aproximadamente diez años y aproximadamente a 800 km de distancia de esta calle, en una noche del verano coahuilense, escuché por primera vez la historia no oficial de Maximino. Aún recuerdo el sudor recorriendo mi cuello y prácticamente toda la cara del hombre cosmopolita, con un aroma en el aire entre Marlboro rojo y humedad seca.

Esta historia, esta leyenda y muchas más fueron las que escuché de su áspera voz con los años, pero amistosa por el tamaño de su corazón. El hombre cosmopolita no lo puede hacer más y es por lo tanto que yo estoy aquí escribiendo esto para ti... en la náusea embriagante.

El Hombre Cosmopolita

Comments

Loading comments...


Leave a comment

0/1000

This site is protected by reCAPTCHA. Privacy & Terms